
te miré en silencio
no sé si dormido,
no sé si despierto,
no sé si en el vientre,
no sé si en el seno.
Sé que el tiempo es largo,
que todo comienza,
que todo termina.
Cuando era niño,
tus ojos me abrazaban.
Cuando me hice hombre,
me diste esperanza.
Como un abanico,
me diste frescura,
de un otoño triste,
a un invierno frío.
Tu calor de madre,
me queda en el recuerdo
de lo que he vivido.
Yo sé que una noche
te miré en silencio
no sé si dormido,
no sé si despierto.
Sé que el tiempo es largo,
que nunca te olvido,
que con flores blancas
yo voy de tu mano
como fui de niño.








